
La fabricación de nanotubos de carbono es un proceso delicado. Se necesita una temperatura y una potencia precisas, sin fluctuaciones. Construimos nuestros calentadores para que puedan soportar esos cambios bruscos de temperatura. Pero aquí está el secreto: el propio elemento calefactor rara vez falla.
El verdadero problema es el aislamiento. Si la barrera dieléctrica falla, se produce arco eléctrico. Y eso es un desastre. No solo interrumpe el proceso de crecimiento de los nanotubos de carbono, sino que también puede dañar la fuente de alimentación.
Por qué probamos cada tubo individualmente
No realizamos pruebas en grupos de tubos. Eso sería un riesgo que no estamos dispuestos a asumir. En lugar de eso, cada tubo pasa por pruebas de resistencia a altas tensiones y de aislamiento antes de salir de nuestra fábrica. Aumentamos la tensión mucho más allá de los valores normales de operación. ¿Por qué? Porque buscamos aquellos pequeños defectos, como agujeros en el revestimiento o grietas microscópicas en el sustrato, que no se pueden ver a simple vista. Si hay incluso una pequeña fuga, la corriente eléctrica se desvía. En un horno para nanotubos de carbono, eso altera la distribución del calor. De repente, se pierde ese control preciso necesario para un crecimiento uniforme. Al someter cada tubo a estas condiciones extremas, nos aseguramos de que, una vez conectado en la cámara de vacío, funcione correctamente. Sin sorpresas.
El compromiso: Calor vs. Seguridad
Los calentadores de alta potencia concentran una gran cantidad de energía en un espacio reducido. Para lograr la densidad necesaria para la síntesis de nanotubos de carbono, utilizamos materiales capaces de resistir temperaturas de 1000°C o más. Pero el problema es que esos materiales pueden volverse conductores si se contaminan. Nuestras pruebas detectan eso. Si un tubo falla, se descarta. No se puede “arreglar” una falla dieléctrica cuando se trabajan con estas temperaturas. O está perfecto, o es basura.
Un consejo útil para la instalación
Cuando introduzca estos tubos en su sistema, verifique bien su conexión a tierra. Asegúrese de que esté bien conectada. Incluso con nuestras pruebas, la ceniza de carbono puede acumularse en la superficie del calentador durante su fabricación. Esa ceniza puede crear un camino para que la electricidad circule, evitando así el aislamiento. Mantenga el recinto limpio, y así mantendrá intactas las medidas de seguridad que hemos incorporado en el hardware.