
¿Por qué la calefacción por infrarrojos es mejor que el uso de aire forzado en el procesamiento de obleas?
Si sigue utilizando la circulación de aire caliente para calentar las obleas, en realidad está luchando contra las leyes de la física. Piénselo: con el uso de aire forzado, es necesario calentar toda la cámara, es decir, cada molécula de aire presente en ella, antes de que la oblea empiece a sentir el calor. Es un proceso lento y complicado. Y en una fábrica donde cada segundo cuenta, ese retraso es devastador.
El secreto está en evitar el uso de aire como medio de transmisión del calor.
La calefacción por infrarrojos no depende del aire. Utiliza radiación electromagnética para calentar directamente la superficie de la oblea. No hay necesidad de esperar a que la cámara se “cale”. Es un proceso casi instantáneo. Cuando se trabajan con herramientas de alto rendimiento, ahorrar unos segundos en cada proceso de calentamiento no solo ahorra tiempo, sino que también permite ganar horas de productividad semanales.
Además, todos hemos tenido problemas relacionados con las “zonas frías”. La circulación de aire no es eficaz; rara vez logra calentar uniformemente toda la superficie de la oblea. Con los sistemas de calefacción por infrarrojos, se puede controlar el calor en zonas específicas. Basta ajustar la potencia de las lámparas para lograr una distribución uniforme del calor. De esta manera, ya no será necesario sobrecalentar los bordes de las obleas solo para asegurarse de que el centro esté lo suficientemente caliente.
Pero no todo es perfecto. Hay algunas limitaciones.
La calefacción por infrarrojos es muy intensa. Debido a su intensidad y rapidez, es fácil superar la temperatura deseada si los dispositivos de control no están bien ajustados. También es importante verificar que los sensores funcionen correctamente, ya que deben ser capaces de manejar esos cambios rápidos de temperatura.
Y una advertencia: si su sistema de refrigeración no es lo suficientemente eficaz, ese calor radiante podría afectar negativamente al funcionamiento de la herramienta.
Pero, honestamente, para cualquier fábrica que quiera escalar su producción, esta es la solución ideal. Deje de luchar contra el aire. Simplemente controle los fotones y reduzca los tiempos de proceso.